Press "Enter" to skip to content

Fútbol femenino SAN MIGUEL de Paysandú ESPERÓ SIETE AÑOS para tener cancha

El equipo que preside Rosa Albarenque –una dama del fútbol sin apellidos– preparó a sus categorías menores entrenando donde pudiera. (Imagen principal sobre el terreno en comodato con Rosa, y su cabello de nieve, al centro/Cortesía paysandu.gub.uy)

Javier Conde @futolella / @jconde64

  • DE LA MANO DE PAPÁ

Si hubiera nacido en otra época, en esta época, Rosa Albarenque sería jugadora de fútbol.

Tiene 67 años y cuando era una moza aquello no se concebía. Aunque, dice, jugó en la calle, con varones, hasta los 20 años.

El fútbol lo vivió y lo sintió desde muy pequeña. “Tenía cinco años e iba de la mano de mi padre a los juegos”, y lo dice como si fuera, como si estuviera yendo a un juego. Y ha pasado medio siglo largo.

Su padre era Julio Albarenque, Bandurria (como el  ave de pico largo, delgado y curvo, pariente de la garza), y ella lo vio tantas veces cabecear, gritar golazo y meter la pelota, como una bala, por el ángulo.

A Rosa la llevaban al fútbol, ahora lleva ella. (Cortesía RA)

“Nunca más he visto que alguien haga eso”, me escribe por whatsapp. Y me la imagino que aún va, agarrada de la mano, a la cancha de Litoral, el añejo equipo de Paysandú que, desde entonces, integra sus amores.

  • DÍA FELIZ

Rosa ha estado en enferma. Con una afección asmática. Pero cuando hablamos, martes 24 de septiembre, es casi tan feliz como en aquellos días infantiles. “Firmamos el comodato de una cancha para el baby fútbol”, cuenta.

Así que se levantó de la cama, con orden médica, y se fue hasta el predio y estuvo presente en el acto donde el intendente Guillermo Caraballo les cedió el espacio propiedad de la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE).

San Miguel tiene tres equipos de fútbol femenino: dos categorías pequeñas, Sub13 y Sub11, y la mayor, que participan en la muy activa liga femenina local que en la categoría más grande reúne a 15 clubes y en el torneo de Organización de Fútbol del Interior (OFI) cuando clasifican, como lo lograron este año.

Las chicas del torneo de OFI. (Cortesía RA)

Desde 2012 venían haciendo trámites para disponer de un terreno que les permitiera regularizar las prácticas y sacar más provecho al talento de sus chicas.

Esos equipos comenzaron a gestarse por una jugadora, cuenta Rosa. Una niña que jugaba al fútbol, y muy bien, pero apenas le daban oportunidad en los equipos de varones. “La ponían cinco minutos, 10 minutos, cosas así”, dice la abuela.

Esa niña era su nieta Karen Acosta, que empujó a la familia hacia el fútbol femenino hace una docena de años.

Karen llegó a las selecciones menores de Uruguay  –“lo dejó en Sub20 por algún problema”, acota Rosa– y sigue activa en el equipo mayor de San Miguel, además de adiestrar a las pequeñas que siguen su senda.

  • VIVA LA FAMILIA

San Miguel es un equipo familiar. Rosa lo preside, Karen, la nieta, lo juega con otro montón de chiquilinas y Gonzalo Acosta, el hijo y padre de Karen, lo transmite como entrenador.

Las gurisas que vienen. (Cortesía RA)

Y el esposo de Rosa, Carlos María Acosta, con el que lleva casada 47 años, es otro aliento. “No sé cuál de los dos es más loco por el fútbol y los gurises”, vuelve a escribir ella.

“Aquí en el interior el fútbol es a pulmón”, dice Gonzalo, que trabaja en una curtiembre y tiene que reinventarse para cumplir su jornada laboral y llegar a las prácticas. “No siempre puedo”, admite.

Sin cancha, estaban sujetos a la disponibilidad de otras, a los horarios de otros. “Era muy difícil ver a todas las jugadoras entrenando juntas”, dice Acosta. La cancha es vida.

Aunque es para babyfútbol, las grandes también la usarán para las prácticas. Y contar con ella permitirá combinar mejor las horas de trabajo y/o estudio y las de entrenamiento.

OTRO EQUIPO DE PAYSANDÚ: UNIÓN, EL BICAMPEÓN

“Y trabajar mejor, porque las gurisas tienen corazón y técnica pero dependemos de chispazos individuales”, dice Gonzalo, que ahora espera subsanar la carencia del juego colectivo.

“Esto es un principio porque falta la iluminación”, advierte el DT, con licencia C y en planes de sacar otras.

OTRO MÁS DE PAYSANDÚ: LITORAL, FINALISTA DE 2019

San Miguel, superando sus carencias, compitió en la 17ª. Copa Nacional de OFI y llegó hasta los octavos de final donde los sacó Palmirense, un nombre de peso en el fútbol del interior.

 “Con esa cancha, vamos a mejorar”, dice Gonzalo.


Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: