Press "Enter" to skip to content

Un retrato del fútbol Femenino CECILIA Domeniguini: “Lo que me gusta ES ENTRENAR”

A los 27 años, la ex jugadora de Colón se descubre goleadora en Peñarol de Colonia y adiestra en paralelo a chicos de las categorías Sub15 y Sub17. “Son mis primeras experiencias”, advierte. (Imagen principal/ En la marca de riojiverde, ahora ella viste la aurinegra en Colonia)

Javier Conde  @futbolella / @jconde64

Volvió a jugar en la ciudad donde vive, Colonia de Sacramento, porque su abuela Irma, de 92 años, quería verla en la cancha.

Atrás dejaba una etapa de éxitos en Colón: cinco años, tres campeonatos, dos vicecampeonatos y la participación en la selección celeste en la Copa América Femenina de 2014 en Ecuador y en varias Copa Libertadores.

Venir a Montevideo, y regresar, la obligaba a tragarse casi 400 kilómetros de ruta en ómnibus cada fin de semana. El fútbol de mujeres es sacrificio.

Cecilia va contando su sorprendente vida con las imágentes que envía.

En la foto uno, de antes o después de un partido, está la abuela Irma al centro -vestido negro de una pieza, el pelo sin emblanquecer del todo, los ojos aún vivaces detrás de las gafas. La sujetan por los brazos, la tía Susana, de gris, a un lado, Cecilia del otro, iluminada por una sonrisa. Atrás, su hermano Santiago, ligeramente inclinado hacia delante, con gorra roja y, más a la izquierda, Johana Toti Lebdicen. “Mi compañera”, me escribe.

Cecilia Domeniguini, a la derecha, con sus sustentos. (Cortesía CD)

Falta Maximiliano, el otro hermano, ambos mayores que la jugadora. “Son mis sustentos, los que me apoyaron siempre en la vida y en el fútbol”, escribe, otra vez.

Es un retrato de familia que capta un momento feliz, precedido de perdidas. La madre de Domeniguini, Alicia, falleció cuando ella tenía cuatro años, de leucemia. No hay recuerdos. “Solo cuentos de mi abuela, de mi tía”, dice. Y a los 15 partió el padre, Pedro,  quien la llevaba a los partidos de fútbol, tras una larga convalencia por un accidente en moto.

“Yo iba en otra moto, detrás él”, susurra apenas, y vio cuando el padre se estrelló contra un caballo que entró en la vía. La abuela Irma dejó la casa en el campo para terminar de criar a sus nietos. “Hizo de abuela, de padre, de madre, de todo”. No hay más que volver a ver la foto.

En una segunda imagen, Cecilia, la melena rubia que le cae a la izquierda, juega en el baby fútbol de Real San Carlos con chicos. A los 12, en otra foto posterior, está en cuclillas, mira a la cámara y aprieta la boca: no manda a callar, se calla ella, que habla con el balón que sujeta entre las manos. Tiene 12 años y es parte de la selección de Colonia Sub13.

En el babyfútbol de Real San Carlos. (Cortesía CD)

De Real San Carlos fue a jugar en Nacional de San José y luego, por intermedio de Paulo Chaves, presidente del femenino de  Colón, llega al  equipo rojiverde en su etapa de mayor esplendor.  “Paulo y Adriana (la esposa) fueron otra familia para mi”, comenta.

Y Lorena González y Romina Chaves, la hija de la pareja que mueve los hilos del tetracampeón uruguayo, sus grandes cómplices dentro de una cancha de fútbol.

Con 12 años, en la selección de Colonia. (Cortesía CD)

Con el uniforme de Colón, la foto con el brazalete de capitán en su brazo izquierdo, la describe: se para frente a quien lleva el balón y le cierra los espacios. “Desde pequeña juego de 5, me es natural, donde puedo rendir más pero en donde me ponga el técnico doy todo mi esfuerzo”.

En el club rojiverde era un faro y, a la vez, una alcabala. “Mi virtud, dice, es distribuir, me preparo para saber que voy a hacer con el balón antes de que me llegue”.

En Colón, de capitana y a la caza. (Cortesía CD)

De la Copa América de 2014, Cecilia guarda una image en la que una banda blanca ancha que le cubre la frente, y tiene los brazos arriba. Se la ve lanzándose a los pies de una jugadora de Perú. Garra charrúa donde la pongan

En Peñarol de Colonia, el técnico Martín Pereira, la ubica arriba, de atacante y ella le ha respondido con cinco goles ¡Todos los de su equipo en cuatro partidos!

Su equipo aurinegro, como el de la capital,  participa en la 17ª. Copa Nacional de la Organización de Fútbol del Interior, OFI, en el Grupo F en el que marcha segundo con siete puntos. Un empate contra Atlético Valdense, en la vuelta, le daría la clasificación a la ronda de octavos de final. Domeniguini jugó tres finales de OFI con Nacional de San José sin saborear la miel del título.

Tan aplicada en la cancha como fuera de ella, al concluir sus estudios de secundaria Cecilia ha hecho un montón de cursos: de entrenadora personal, en recursos humanos, de masajista, de auxiliar administrativo en salud. Y desde hace tres años la tecnicatura para Director Técnico. “Me falta la licencia Pro”, precisa.

Comparte el fútbol con un empleo en una empresa automotriz pero se ve como entrenadora. “Es lo que me gusta”, suelta. En Peñarol dirige a los chicos de Sub15 y Sub17. “Son edades complicadas pero me encanta, tengo que ofrecerles las herramientas para su formación”, añade. Y para la vida.

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: