Press "Enter" to skip to content

Fútbol y candombe LAURA FELIPE: el torbellino del Barrio Sur

Jugadora de Nacional y fija en la selección absoluta uruguaya, esta lateral de largo recorrido sueña con el campeonato y con jugar en el exterior. “Mi mayor virtud es atacar”, confiesa. (Imagen principal del choque con Francia/Cortesía LF)

Javier Conde @futbolella/ @jconde64

Tiene 21 años y ha jugado dos Copa América, tres sudamericanos Sub20 y un par más en la categoría Sub17 y formó parte de aquel grupo de chiquilinas  -histórico por ser el primero- que asistió al Mundial de Azerbaiyán en 2012. “La mejor experiencia que tuve”, recuerda de ese equipo que obtuvo el cupo en Bolivia, como subcampeón sucontinental.

Sea en Nacional o en la selección, Laura Felipe Silva – “todos me conocen así aunque en la cédula ponga Carina”, acota- se hace  notar en un campo de fútbol. Es de arranques vertiginosos, el cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante, el balón muy cerca del pie, y jugadoras que quedan regadas a su paso. “Siempre he sido lateral”, dice, muy al principio por la izquierda, ahora por la derecha.

Originaria del Barrio Sur, surgido cuando la colectividad traspasó los límites de la Ciudad Vieja y se asentó hacia la Rambla Sur, mirando al Río de la Plata, es cuna de la cultura afrouruguaya y del candombe. “Es lo máximo en el barrio, me gusta ir a los ensayos, a ver, aunque bailo muy mal”, cuenta. Ella baila en el campo.

A los cuatro años un hermano la acercó a lo que pretendía ser una cancha de fútbol, en el cuadro del barrio, Sur 2000, donde estuvo hasta los 10 años. “Siempre jugando contra varones”, dice. De allí pasó al Don Bosco. “Era la única nena”, recuerda.

En el equipo de Baby Fútbol de Don Bosco: la única nena. (Cortesía LF)

Aunque le llamaba la atención Peñarol, recaló en Nacional, que ha sido su equipo de siempre desde que fue creciendo. El club carbonero no tenía entonces sección femenina y el papá de un compañero que dirigía los juveniles de Nacional la invitó y se integró. Tenía 13 años “Empecé en Sub16 pero estuve poquito tiempo porque me subieron a primera”, relata.

“¿El fútbol?”, se autopregunta, “es la pasión más grande desde que tengo uso de razón” y solo hay que verla correr en la banda, ir hacia dentro, y otra vez hacia afuera, para apreciar que hay algo inasible, eléctrico, que la impulsa. Aún así, tuvo  que dejar de jugar más de un año para terminar el liceo. Luego volvió a Nacional.

De familia futbolera –un hermano, Sergio Felipe juega en Danubio, en el lateral, obvio– Laura Felipe participó a principios de este mes con la selección absoluta  uruguaya que dirige Ariel Longo en un amistoso con su similar francesa que se prepara para el Campeonato Mundial que se celebrará entre junio y julio próximo.

Fue una goleada 6-0. Las francesas ocupan el tercer lugar en el ranking mundial de FIFA y aspiran al título, máximo siendo locales. “Se notó mucho la diferencia, sobre todo en lo físico pero fue una experiencia increíble, ojalá que se repita”, comenta.

Felipe salió de volante en ese choque pero la rápida lesión de Lorena González la devolvió a su puesto habitual y obligó muy pronto a variar el plan que había trazado Longo. El primer tiempo se saldó con un 3-0 que presagiaba la goleada y ella tarda en recordar que les pidió el DT en los camerinos.  “Que dejemos todo en la cancha nos dijo”, suelta tras pensarlo un rato.

Sí, lo admite, fue un resultado “muy negativo” pero “lo dimos todo”, rasgo de todo jugador y jugadora charrúa. Ella fue siempre hacia adelante, a pesar de la contundencia de las francesas. “Lo que más me gusta es atacar, esa es mi mayor virtud”, destaca. Lo que cuesta es volver y siente que es lo que tiene que trabajar más.

En proceso de reincorporarse a Nacional para la temporada que comienza este fin de semana, sabe que se fueron unas jugadoras y llegaron otras pero cree que vuelven a tener un cuadro para competir por el título. En los últimos años, por culpa de Colón unas veces y otras de Peñarol, se han quedado muy cerca del campeonato.

Felipe con la camisa de Nacional donde juega desde los 13 años. (Cortesía LF)

“Siento que los otros equipos mejoraron un montón y nosotros nos quedamos un poco”, atina a explicar.

Felipe combina el fútbol con sus estudios para profesora de matemáticas en la Universidad de Montevideo, lo que quiere completar antes de considerar jugar fuera del país, en un horario que le toma toda la tarde y las primeras horas de la noche. Hace malabares paa entrenar y equipararse con sus compañeras y siempre recuerda al entrenador Dardo Pérez. “Cuando tuve dudas, él siempre me motivó para que siguiera en el fútbol”. Y es un regalo para la vista.


 [

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: