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Medio siglo de Onfi “LA FORTALEZA del fútbol infantil ES SU GENTE”

Después del sistema educativo, nada convoca más gente que la Organización Nacional de Fútbol Infantil: un milagro social uruguayo que moviliza a más de 200 mil personas cada semana. “Es una organización muy potente”, afirma su presidente Luis de Melo.

 

Javier Conde @futbolella /@jconde64

 

Veinte de las 21 chicas que integran la selección Sub17 de Uruguay –que en unas horas comienza a disputar el VI Mundial de la categoría– patearon por primera vez el balón en alguno de los casi 700 equipos agrupados en Onfi. (La excepción es la portera Jennifer Sosa, que nació y se hizo jugadora en Estados Unidos).

Sucede igual en la selección masculina de mayores: esa misma donde están Cavani, Suárez, Godin.

Las chicas de la selección: criadas desde Onfi. (Cortesía @AUFfemenino)

“No son casualidades”, dice Luis de Melo. “Lo sería si ocurriera una vez, pero se repite sistemáticamente en todos los jugadores de élite”.

Creada en 1968  –¡qué año ese!– con el nombre de Comisión Nacional de Baby Fútbol (CNBF) , pasó a denominarse Organización Nacional de Fútbol Infantil, ONFI, en el año 2000. Se celebra, por tanto, medio siglo de una visión única.

“Después de que Uruguay sale campeón del mundo por segunda vez (1950) hay un auge muy grande, se jugaba en todos los campos y sale desde el ejecutivo el primer decreto de esas comisiones de baby fútbol”, hace historia de Melo. Su país –pequeño y singular– fue pionero de la promoción de la actividad física en América Latina, con la creación de la comisión nacional de educación física.

No es azar, no. Es tradición y experiencia.

 

MÁS QUE FÚTBOL

Onfi, que depende de la Secretaría Nacional del Deporte, tiene el encargo de promover y organizar el fútbol infantil (entre 6 y 13 años) en todo el país. Y vaya que lo hace: más 50 mil jugadores (niños más, niñas creciendo), y  millares de técnicos,  directivos, árbitros, partidos por semana. “Tiene una llegada muy potente”, insiste su presidente.

De Melo no para. Presidente de Onfi desde 2015, es, a la vez, responsable de deportes de la Intendencia de Canelones, departamento al este de Montevideo.

“¿Cuál es el estado actual de esta organización?”, se autopregunta. “El de transformación, que debe ser su estado permanente”, responde y explica: como expresión “profunda” de la sociedad uruguaya, tiene que ir mutando en la medida que lo hace la sociedad. Antes, dice como ejemplo, en una reunión de fútbol infantil eran puros hombres, ahora mitad y mitad. “Ahí está una transformación importante”, apunta.

Lo que sí destaca como un punto cualitativo de su gestión –su nombramiento recae en la Secretaría Nacional del Deporte– es que Onfi pasó de estar más concentrada en la organización deportiva a trabajar intersectorialmente “con muchos actores de la vida nacional”.

¿Dónde quiere ver a Onfi?, consolidada como “una organización  de desarrollo social y deportivo” establecida como política de Estado, que juega en todos los campos del entramado institucional del país.

Nada lo ilustra mejor, quizás, que su programa de educación y fútbol infantil. Una experiencia piloto puesta a andar junto con Codicen –órgano rector de la administración de la educación pública– , que cuenta con la cooperación de los gobiernos departamentales y que está siendo evaluado por la Fundación Celeste con la idea de presentarlo al Banco Mundial. Un golazo social.

Detrás de un juego, hay infinidad de horas de trabajo. La chica de rojo y blanco, los colores de San Jacinto, es Deyna Morales, integrante de la selección femenina Sub17 (Cortesía @ONFIOficial)

El programa, que involucra en principio entre 2500 y 3000 niños, se desarrolla en cuatro ejes: entrenar distinto, merienda, acompañamiento educativo y vuelta al hogar. “Onfi, a través de su División Técnica, se convierte en un instrumento para mejorar las condiciones de los niños”, en especial de sectores menos favorecidos.

En la misma sintonía, la organización se alía con ONU Mujeres y el Instituto Nacional de la Mujer para promover una “transformación cultural a través del juego” con la edición de los libros “Por el juego y por tus derechos”. Y firma convenios con el Ministerio de Desarrollo Social para desarrollar transversalmente el tema de género –“no hay  ningún programa nuestro donde no se incluya el asunto de género–; y con la mutual de jugadores porque “hay mucha tela que cortar en la visión de mejorar los entrenamientos”.

 

VIVAN LOS PADRES

De Melo, mucho antes de presidir Onfi y mover el deporte en Canelones, fue dirigente del club de baby fútbol 19 de Abril en Las Piedras. “Estábamos 12 entre 13 equipos, teníamos muchas necesidades antes de preocuparnos por los resultados”, comenta.

Buscó la ayuda del técnico Edgardo Arias, ex jugador del club, que se puso a observar los entrenamientos y dio con la clave: los niños tocaban muy poco el balón durante las prácticas. Faltaban pelotas y también una mentalidad que privilegiara que todo giraba en torno al balón.

“Eso fue hace 15 años, hoy la realidad es muy distinta, porque la gente se ha formado y se forma”, sigue de Melo.

Gente engloba padres: la principal fortaleza del fútbol intantil. “Y su principal desafío”, al mismo tiempo resalta el presidente de Onfi, que diferencia dos tipos de padre: el que va sábado o domingo a los juegos, que no entiende mucho y solo piensa en ganar, “y el porcentaje que decidimos involucrarnos en el fútbol infantil”.

Cuando el padre se convierte en dirigente no olvida a sus hijos, pero los desatiende porque pasa a tener más de un centenar. “Encontré gente en el fútbol infantil que se preocupa más por el otro que por su propio hijo”, afirma emocionado de Melo.

Una parte, muy pequeña, de los padres de Onfi en sesión. (Cortesía @ONFIOficial)

Es el padre que sabe que tiene que tener dos bolsas de cal por fin de semana para marcar el campo, que se da cuenta que por más que traigas dos bolsas de cal nadie va a marcar la cancha, sino la marca él; que hay que poner los palos con los banderines en la esquinas y hay banderines que faltan y hay que pedirle a una madre que los fabrique; que hay que colocar las redes y la cancha tiene el área hundida porque es donde más se practica y hay que ir a la carpintería de la zona a buscar biruta…“ahí empiezas a encontrar el padre que se involucra con el club mucho, más allá de su hijo”.

“Sin esos padres en Uruguay no existiría el fútbol infantil y si no existe el fútbol infantil no sé si existiría el fútbol profesional”, sintetiza de Melo.

 

UN ARTÍCULO MÁS

Luis de Melo: más herramientas jurídicas para Onfi. (Cortesía @ONFIOficial)

En 2009, durante el primer mandato del actual presidente Tabaré Vázquez, se aprobó la ley No. 18.571, que es otra de esas singularidades de Uruguay.

En su primer artículo declara al fútbol infantil “de interés nacional”. Formidable, exclama de Melo.¿En qué otro país del mundo hay eso? Uruguay lo tiene”, dice.

El segundo establece que es de “protección especial del Estado”. De Melo se pregunta de qué forma y advierte que falta reglamentación.

Y propone un tercer artículo que señale “que está regida por la Organización Nacional de Fútbol Intantil”. 

Este país, expone el presidente de Onfi, se permitió pensar hace 50 años que existiera un órgano rector del fútbol infantil,  “entendemos que este órgano rector debería tener potestades para poder regular  todas las actividades que se realicen en el fútbol infantil en este país”.

De Melo siente que no es así, que carecen de las “herramientas jurídicas” para que eso pase.

 

MENOS ES MÁS (o casi)

Onfi está llena de datos relevadores.

Por ejemplo, multiplicar por 50 el número de niñas jugando fútbol en el período 2005-2017.

Por ejemplo, tener 20 institutos de capacitación en todo el país para formar orientadores técnicos, árbitros, dirigentes. (1700 personas en los cursos de 2018)

Por ejemplo, contar con solo 16 funcionarios y haber recibido en efectivo 13,5 millones de pesos (algo más de 400 mil dólares). “Un presupuesto suficiente”, sorprende de Melo.

Suficiente, repite, para lo que hacen pero, y destaca, Onfi requiere extender sus programas para atender otras necesidades de la organización: fortalecer su División Técnica y crear un Departamento de Proyectos.

 

 

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