Press "Enter" to skip to content

Amistoso para Mundial Sub17 URUGUAY SUPERA a una liviana Japón

Victoria charrúa en el segundo de los enfrentamientos con la selección nipona, campeona mundial de 2014 y vicecampeona en 2010 y 2016. Maldonado fue presentada como sede de la Copa que se celebrará entre el 13 de noviembre y el primero de diciembre próximos. (Imagen principal/ Esperanza Pizarro en una de sus internadas en el área/ @AUFFemenino)

 

Javier Conde /@futbolella/ @jconde64

 

A la selección femenina uruguaya Sub 17 se le va la vida en cada lance. Asumido el reto de ser la anfitriona del Mundial, las chicas jugan como si ya estuvieran disputando el torneo. Marcas pegajosas, despliegue generoso por toda la cancha, ganas de ganar. Naoki Kusunose, el DT de Japón desde 2015, ex jugador profesional en Yomiuri y Honda, confesó su sorpresa ante “la velocidad y fuerza” del combinado que prepara Ariel Longo.

Puestas en cancha, antes del pitazo inicial de la arbitra Silvia Ríos, llama la atención la corpulencia de algunas jugadoras locales (Deyna Morales, Antonella Ferradans, Sofía Ramondegui), en comparación al talle parejo y ligero de las niponas. Chiina Kamiya, la número 12, delantera, es la más alta y la más pesada: 1,64, 58 kilogramos. Chise Takizawa, que solo jugará los minutos finales y hará el gol visitante, 1,51 y 43 kilitos.

En la planilla de la selección japonesa están los datos básicos: posiciones, tallas, fechas de nacimiento, equipos de pertenencia. Viajaron solo 16 jugadoras, más 6 miembros del staff, a la gira por Brasil, Uruguay y Argentina. Menos la arquera suplente Shu Obba, todas entraron en este segundo partido contra el equipo de Longo.

En los primeros minutos del partido, todo el juego pasa por los pies de la capitana Shino Matsuda (6) y de Momo Nakao (10). Balón a ras de piso, toques a un lado y otro de la cancha, desahogos con las centrales Okuma y Nagae. Es un fútbol aseado, de movimentos sútiles pero escasa profundización. Uruguay espera y cierra espacios en el medio. La capitana Daniela Olivera respira en la nuca de Tomoko Tanaka, la atacante más adelantada de Japón.

Con Capi, la mascota, alinean: Sharon López, Cecilia Gómez, Deyna Morales, Sofía Ramondegui, Karol Bermúdez y Brisa Da Silva; Belén Aquino, Micaela Domínguez, Esperanza Pizarro, Daniela Olivera y Antonella Ferradans, abajo. (@AUFFemenino)

La primera oportunidad clara llega a los 13 minutos: Yamamoto, la volante izquierda, le gana la espalda a las centrales uruguayas y se planta sola ante Brisa Da Silva, sobra un regate y pierde el balón casi en el área chica. Transcurrida la mitad del primer tiempo, da la impresión de que Japón juega a media máquina. El gol uruguayo en el minuto 24, de penalti que convirtió Deyna Morales, tras una penetración de Belén Aquino, derribada en el área, las despertará.

Después vienen mejores minutos en el partido: un gol anulado y un tiro al larguero de las visitantes. Uruguay se repliega, Micaela Domínguez se concentra en cerrar la banda derecha del ataque nipón sin dejar resquicios y  Esperanza Pizarro y la muy activa Aquino se la juegan arriba en largos pelotazos desde el medio y la retaguardia.

Sorprende que antes de concluir la primera mitad se retire la 10 de Japón y entre en su lugar Tomioka (2), que va a ocupar el lateral izquierdo. Kusunose, en realidad, cambia de posiciones a varias de sus jugadoras

La fina Momo Nakao, sustituida en la primera mitad: toque y más toque. (@AUFFemenino)

De vuelta de los camerinos, Aquino aprovecha una pelota en el área, tras pérdida de las japonesas, para definir perfecto: bajo, esquinado y gol. Iban un par de minutos y Uruguay acariciaba la victoria. Japón siguió a lo suyo: triangulaciones, toques en corto, balon dominado pero sin acercarse con peligro al arco contrario.

Longo mantuvo su once hasta el minuto 73 cuando Valentina Morales (10) sustituyó a Pizarro; y unos minutos después Sasha Larrea a Deyna Morales. Uruguay tenía el juego bajo control y hacía lucir impotente a su rival. La entrada de Takizawa y Mizuno en los 10 minutos finales les daría, sin embargo, la alegría del gol  y, antes incluso, Da Silva se lució en un par de intervenciones.

Uruguay también ganó en amarillas: un par de ellas, que evidencian la entrega y la garra aún en un juego amistoso. Longo diría luego a prensa de la AUF que el juego sirvió para demostrar que se puede asumir un envite internacional ante un rival de envergadura como Japón. “No es fácil, pero cortamos sus circuitos”, añadió. Kusunose explicó, con parquedad, que el juego de sus chicas es el que se vio: toque y toque y evitar la confrontación directa. “Esperaba más de Japón”, se escuchaba en los comentarios, en el acto posterior al juego para lanzar la sede de Maldonado para la Copa del Mundo.

La puesta en escena del estadio Domingo Burgueño Miguel, con el terreno de juego necesitado de retoques, se saldó para Uruguay con alegría: a tres meses para el mundial y luego de una extensa preparación hay equipo para pelear. Solo Venezuela en dos ocasiones (2014, 2016), por Latinoamérica, se ha metido en semifinales de la copa mundial femenina Sub17.

 

 

 

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: