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Fútbol femenino de Paraguay LA APUESTA de las chicas de Humaitá: “ESTAMOS EN ALZA”

Este equipo de Mariano Roque Alonso, ciudad ubicada a 17 kilómetros de Asunción, pone su futuro en un grupo de muchachas que andan entre los 17 y 18 años.

 

Al término de la primera vuelta del campeonato femenino paraguayo Humaitá –piedra antigua en guaraní– está más abajo de lo que aspiraba: séptimo entre 10 equipos. Celedonio Villalba, presidente del departamento femenino de este club que se acerca a los 90 años de vida, ex jugador profesional y entrenador, confía, sin embargo, en su  sangre joven: “El año que viene voy a tener un equipo bien ensamblado”.

Sacrificio, humildad, esas son las palabras que Villalba repite a sus chicas, una herencia quizás del significado histórico de las “Ruinas de Humaitá”, cuyos ladrillos son testigos mudos, dice el abogado e investigador Eduardo Nakayama, de la devastadora Guerra de la Triple Alianza. La batalla incruenta, deportiva, de Humaitá es contra huesos también duros de roer. “Es muy difícil competir cotra Cerro y Limpeño que tienen muchos años de experiencia en la categoría”, advierte Villalba.

Pura juventud: una sesión de entrenamiento físico de las chicas de Humaitá. (Facebook Humaitá FBC)

Sus equipos, primera y juvenil, compiten desde hace tan solo cuatro años en la liga femenina y el primer objetivo ha sido evitar el descenso. “Nuestro club es pionero en Roque Alonso en fútbol femenino”, dice este hombre que comparte el fútbol con su trabajo en la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco). Llegó a Humaitá para competir en una liguilla de ascenso, lo logró y lo mantiene alejado de las últimas posiciones que ocupan Independiente de Campo Grande, 12 de Octubre y la otrora poderosa Universidad Autonóma de Asunción (UAA).

Más de 60 chicas integran Humaitá, 28 en la juvenil y el resto en la primera. Solo cinco superan los 23 años de edad, la mayoría fueron formadas por Villaba desde los 14 años. Para el año próximo, ese en el que pone las esperanzas de competir mejor, espera crear además categorías formativas de niñas de 8 a 12 años. “Esto es un semillero, las muchachas son de aquí del barrio Universo y también llegan desde el Bajo Chaco y Campo Nueve”, abunda.

A Villalba le gusta y lo inculca el fútbol ofensivo, contra los grandes y contra los chicos. “No importa el rival, jugamos a lo mismo, fútbol alegre”, suelta. Un par de sus integrantes –Celeste Aguilera e Isabel Ortíz– están entrenando con la Selección Sub20 que se alista para participar en el mundial de la categoría el próximo mes en Francia, bajo la dirección de Epifania Benítez. También adiestra a sus hijas Araceli y Yessica: el fútbol comienza en casa.

“Estamos en alza”, es una frase que salpica una y otra vez la charla. Dice que Cerro Porteño, el campeón vigente y líder imbatible, cuenta con recursos y relaciones que lo hacen ser siempre muy fuerte pero apunta que sus jugadoras están“pasaditas” de edad. “Tienen que buscar  jóvenes y las mías ya van a tener más roce”, vislumbra. Y sobre todo quiere hacerse fuerte en Pioneros de Corumba Cué, donde juega de local: “Nos queremos ganar a la gente,  que de a poco, nos está apoyando más”.

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