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LAS “GUERRERAS” de Palestino animan la liga chilena femenina

El equipo de fútbol femenino de la comuna de Estación Central, de Santiago  de Chile, solo comparte el nombre con el tradicional club de hombres.

Con alguna ayuda municipal, con bingos y rifas, y con la colaboración de pequeñas empresas, Palestino se tutea con los grandes del campeonato femenino chileno. “En los últimos años siempre pasamos a la ronda final”, dice Isabel Barrios, administradora en recursos computacionales, que otorga ad honoren buena parte de su tiempo en ser el motorcito del club.

El muy grande de los grandes es Colo-Colo, multicampeón masculino y también en femenino. Y un peldaño, o dos, más abajo están la Universidad de Chile –la U– y Santiago Morning, el chago. Palestino se las pelea a muerte. “Somos un equipo guerrero, dice Barrios, pero con técnica, sabemos jugar al fútbol”, aclara.

En alguna ocasión han metido un gol decisivo en el minuto 94, en el alargue que llaman, para pasar de ronda. Guerreras hasta el último aliento.

El torneo chileno se disputa geográficamente en tres zonas: norte, centro y sur, con más de una veintena de equipos, de los que pasarán 8 a las rondas elminatorias hasta sacar un campeón. El entrenador de Palestino es desde 2014 Claudio Quintiliani, que recibe un modesto sueldo por sus servicios, que han sido vitales para el buen desempeño del club.

  • Este fútbol no es profesional, no hay contratos, ni sueldos, nada de eso, dice Barrios

Palestino, sin embargo, tiene un par de extranjeras, una brasileña y una estadounidense –Jenefer Jesuino y Jesmine Berrios, en ese orden– que viajaron al país austral con la intención de quedarse viviendo. El fútbol es parte de la aventura.

El histórico club chileno fundado hace un siglo por la colonia palestina dio cabida al fútbol femenino un tiempo atrás pero luego, según Barrios, querían dejarlo. Y desde entonces solo comparten nombre sin que la rama femenina recibea algún tipo de apoyo. “No tenemos nada que ver”, reitera.

Aún así logran mantener tres categorías –sub 15 y sub 17, además de la de mayores, unas 60 jugadoras– y sufragar todos sus gastos. “Los ingresos son irregulares pero nos defendemos”,  dice. Dos de sus chicas –Maryorie Hernández y María José Urrutia– han sido convocadas por la selección chilena para la Copa América femenina que se disputa en el país. “Un orgullo”, confiesa Barrios.

 

 

 

 

 

 

 

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