Press "Enter" to skip to content

DAMIANA, LA MULTICAMPEONA del fútbol femenino en Cochabamba

LLeva dos décadas en el histórico Club Aurora, primero como jugadora, luego como entrenadora, y ha cosechado 8 títulos departamentales y 4 subcampeonatos en el torneo boliviano de clubes campeones. Esta es la historia de Damiana Zambrana Castro.

 

  • Es mi pasión, mi única pasión. Mi vicio, dice como declaración de principios.

De pequeña, menuda como era,  se iba con sus hermanos Rubén y Jhonny a jugar por terrenos de la Zona Quintanilla, a cuatro kilómetros del centro de Cochabamba.  Cada día hacían su pelota de trapo o arreglaban la de la tarde anterior, que había sobrevivido al montón de patadas. La ponían a ella en el arco o en los laterales y le enseñaban a pegarle con la derecha, con la izquierda. Tenía 8 años, era la menor de los seis hijos de Lucio Zambrana y Paulina Castro.

  • En el colegio siempre estaba entre las mejores deportistas, recuerda sin jactancia.

A los 16 años se metió en los torneos barriales. Destacaba por su rapidez, por su garra. Podía jugar en un día tres y cuatro partidos. A los 18 años  la llevaron a competir en Santa Cruz, en el club Facetas Deportivas, donde se creó la primera liga femenina.

  • Viajaba en flota (autobús), diez u once horas, medio dormida, media despierta, cuenta.

Salía de Cochabamba sola el sábado por la noche, en la terminal la recogía el entrenador Mario Niño de Guzmán y la llevaba de una vez para la cancha. Jugaba y otra vez de regreso: diez horas más. Así por dos años, casi todos los fines de semana. Aún estudiaba pero lograba reunir para pagarse el pasaje de ida y vuelta. Era defensa,  tan incansable y tan abnegada que la convocaron para la selección nacional.

Con su amiga Elvira Ortiz (Izq.) con la que comparte el amor por el fútbol femenino. (Cortesía Damiana Zambrana)

En su ciudad a mediados de los 90 del siglo pasado comenzó a estructurarse el fútbol femenino. Atlético Fernández y Unitepc invitaron  a Damiana pero su amiga Elvira Ortiz leyó en el periódico que el Club Aurora –palabras mayores en Cochabamba, fundado en 1935, y del que fue presidenta Lidia Gueiler, la única mujer que llegó a presidir Bolivia– estaba buscando chicas con talento fubolístico y allá se fueron las dos a probar. Ahí sigue Damiana, más de 20 años después.

  • Amo mi club, amo mi equipo, amo al fútbol, otra declaración.

Las lesiones dejaron huella en su contextura ligera de 1.54 de altura. La primera fractura de tibia y rotura de ligamentos, con daño en los meniscos; la segunda se la produjo al estrellarse contra un poste de la arquería: cuando se despertó en el hospital tenía  una herida de 15cm en el mentón. Pero ese gol no lo olvida; y la tercera, cuando una rival la zancadilló  y cayó sobre la muñeca. Era entonces una delantera escurridiza y de gambeta.

  • De todas me recuperé y aquí sigo.

En verdad en algún momento pensó en dejarlo. Tanto dolor. Pero un entrenador brasileño, Carlos Alberto Do Santos, Kalú, la disuadió. Me dijo que “el fútbol no tiene que dejarla a usted, usted tiene que dejar al fútbol”. Y esa decisión no ha llegado.

Damiana, reconocida como una adiestradora de trayectoria. (Cortesía DZ)

Damiana lleva 10 años a cargo del equipo femenino del Club Aurora, tras un tiempo en el  que compaginó jugar y dirigir. Sacó su diploma de entrenadora en una escuela de la Federación Boliviana de Fútbol  y ha llegado a adiestrar selecciones  regionales. Su meta es competir en la Libertadores. Pero sabe que hay un arduo trabajo por delante.

En Bolivia el fútbol femenino está lleno de heroínas, en el campo y en la oficina. Ponen pies, cabeza y, desesperadamente, hasta las uñas para sacar adelante los equipos. Damiana se atreve a reclamar más apoyo federativo –“no le dan la importancia que merece”–, incluso de su propio club, donde algún presidente era alérgico al fútbol de mujeres.

En la nómina actual del Aurora la edad de la jugadoras se mueve en una amplia gama que va de los 14 a los 37 años. Unas estudian, otras trabjaban, algunas más las dos cosas a la vez. Las prácticas las realizan en un campo del barrio Servicio de Caminos, nada que ver con la  cancha sintética que posee el club en sus instalaciones de la Laguna Alalay.

  • A veces no llegan todas al entrenamiento o la hacen después de una jornada muy fuerte, lamenta.
Damiana, en un extremo, como su uniforme de entrenadora, con una selección. (Cortesía DZ)

Nada, sin embargo, desalienta a Damiana, que próxima a cumplir 44 años todavía aspira a mayores éxitos. “Ver la aurora”, dice, como el presidente que soñó el nombre del club.

 

Listo el campeonato

El próximo domingo 29 de abril, una docena, al menos, de clubes pondrán a rodar el balón de la categoría libre de la Liga Departamental de Cochabamba, de las más activas de Bolivia. Junto a Damiana Zambrana otras mujeres estarán al frente de la dirección de clubes: un dato que llama la atención, a diferencia de otras ligas sudamericanas donde la mujer entrenadora al mando es un accidente.

Club Atlético Fernández                    Griselda Alvares

Club Crecer                                        Mary Veizaga

Club Pasión Celeste                           Elvira Ortiz

Club Unitepc                                      Nancy Rojas

Be First to Comment

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: