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¡ATENCIÓN CHICAS! cuiden sus pies antes y después de jugar

Calzado diario flexible y cómodo,  medias 100% algodón, cremas regenadoras y una permanente higiene: eso exige el pie de la futbolista. Lo dice una experta.

El nombre técnico de una uña encarnada es tan horible como su dolor: onicocriptósis. Se puede ver –y sentir!!!– el infierno. Es el primer rival a vencer para quien juga fútbol, porque puede poner fuera de acción de 10 a 15 días a un jugador o jugadora.  Una de las causas más frecuentes de la uña encarnada, o como se llame, es el uso de zapatos inadecuados. Karina Lagarriga –técnica en Podología, quien ha trabajado para Peñarol, El Torque y selecciones uruguayas– dice que en el caso de las mujeres “las patologías son muy frecuentes y más díficiles de tratar”.

Más difíciles de tratar, aclara, porque la mujer, aunque no todas, prefiere al calzarse en el día a día la elegancia y la moda a lo indicado. Lo dice ella. “Es un trabajo arduo hacerlas cumplir una rutina”, precisa. Del botín de fútbol, estrecho y ajustado, que se emplea en los entrenamientos y partidos, hay que pasar al calzado de caja ancha, de menos costuras. Lagarriga reconoce que “soy reiterativa” –y mucho– en eso  del tipo de zapato.

  • Si los pies están constanmente comprimidos van a tener problemas, con el tiempo puede aparecer una incipiente artrosis, también producto de los golpes recibidos. Los pies son el sostén del cuerpo, lo que permite el alto rendimiento. Hay que mimarlos, aconseja.

El pie siempre va a sufrir al jugar al fútbol, que, está demostrado, es el deporte más agresivo para los pies. “Hay poco descanso, muchos juegos, entrenamientos dobles”, apunta ella.

  • El uso de tacos produce mucho desgaste, mucha presión sobre la cabeza de los metatarsianos, en la parte delantera del pie, se hacen callosidades en los extremos de los dedos, diagnostica Lagarriga

Y en el caso de la mujer esto puede ser más intenso. “La mujer es más sacrificada que el hombre, tiene su trabajo o trabaja en la casa, cuida a los chicos, cocina o estudia, va y viene, es  diferente, el hombre puede delegar, la cultura es que hay que atendelo”, confiesa. Parece una cosa de antes, del pasado, pero en una gran proporción aún es así. Mundo machista.

Al pegarle al balón, o chocar piernas y pies contra el rival, es frecuente la aparición los hematomas subungueales, que no es otra cosa que la acumulación de sangre debajo de las uñas; del roce nacen ampollas, y de los pisotones y otros traumatismos, de infecciones y malformaciones, y de los benditos zapatos que se calzan, surge la mentada onicocriptósis. Hoy los equipos de fútbol atienden el cuidado de los pies con revisiones periódicas e, incluso, en los países de más desarrollo –naciones europeas, Brasil…– se realizan estudios biomecánicos, con el pie en estático y en movimiento, para ver los puntos de hiperapoyo y ordenar plantillas según los casos: ortesis, que llaman, personalizadas. Y esto si es igual para ellos y para ellas.

Cómo deben cuidarse los pies

Karina Lagarriga que tiene más de 25 años de experiencia en estos asuntos, que tantos pies ha visto y tratado, hace 4 recomendaciones esenciales:

1

La higiene es fundamental. Del entrenamiento forzoso, de la transpiración,  del movimiento,  se genera hiperhidrosis. Hay que mantener secos los espacios entre los dedos de los pies: ponerlos en alto y secarlos con un ventilador, por ejemplo. Una limpieza infrecuente y apurada puede llevar a que se produzcan irritaciones y que termine en una micosis: el hongo busca lugares calientes y húmedos para vivir. Nada mejor que el pie.

2

Usar crema con vitamina. Para regenerar el tejido por las fricciones, por el alto impacto, posturas. La crema debe ser desinflamatoria que tenga mentol, malva.

3

La elección de la media.  La media tiene que absorber la humedad y por eso debe ser de algodón, de hilo o de lana, nada de sintéticos ni acrílicos. Y se recomienda que sean de  colores claros porque si hay una herida, alguna ampollita, dejan la marca, se verá una coloración amarillenta y será más fácil detectar el problema.

4

Características y calidad del calzado. De cuero, flexibles, caja ancha, pocas costuras. Tacones bajos. Es preferible comprar un zapato más caro pero mejor que tener varios pares de zapatos de dudosa calidad.

 

LEER LAS UÑAS

Esto de las uñas y de los pies le viene a Karina Lagarriga desde la infancia. “Recuerdo que acompañaba a mi abuelo Florencio que tenía unas uñas muy engrosadas, muy altas, a tratarse al médico: se las sacaban todas, yo pensaba que eso no podía ser”, cuenta. Y le decía, y le volvía a decir cada vez que lo acompañaba, hasta que él un buen día le dijo: “Hacés muchas preguntas, vos tenés que dedicarte a eso”, y resultó profético.

Lagarriga se especializó en el pie diabético y en leer las uñas: “hay patologías que se pueden descubrir por las uñas, si el paciente es fumador, o sufre de la tiroides, o es diabético, problemas circulatorios incluso…con las uñas se pueden saber muchas cosas”.

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