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DE JUGAR “CAIMANERAS” a dirigir en la Superliga profesional

Liria Ferrer, Directora Técnica del Zulia FC y educadora, sueña y se prepara para entrenar un equipo de fútbol femenino en el extranjero.

Una caminera es un vente tú. Un partido sin árbitros, sin tiempos establecidos, sin  rayas de cal:  todo se resuelve con y desde el balón. Ligia Ferrer, de Maracaibo, alimentó su pasión futbolera en esas partidas interminables a las que la llevaba su hermano mayor, Antonio Ferrer. Las calles  calurosas de su barrrio servían de canchas. Y de esas saltó a las selecciones estadales tanto de fútbol campo como de fútbol sala y de salón y a la vinotinto entre 2003 y 2006. “Jugar fue una virtud que nació conmigo”, dice, escribe mejor, por el whatsaap.

A los 37 años de edad, con un título de la La Universidad del Zulia (LUZ) como licenciada en educación física, deporte y recreción, Ferrer sueña con los ojos abiertos: ahora quiere llegar otra vez a la selección nacional de Venezuela pero como entrenadora y luego, como “una especie de graduación” salir al exterior. “Me preparo cada vez más”, vuelve a chatear. Y, a pesar de su juventud, ya acumula 18 años como timonel de equipos.

El apellido Ferrer tiene recorrido en la gran ciudad petrolera del occidente venezolano. Leonardo Ferrer, el negro Ferrer, fue un destacado dirigente socialcristiano en la Venezuela de la bonanza,  y Lupita Ferrer –mimosa cara bonita– una estrella de las telenovelas que hasta Hollywood llegó. El abuelo de la entrenadora del Zulia estaba emparentado con el padre de la actriz, pero ella la vena actoral la cambió por balonazos y driblings.

“Desde niña llevó el fútbol en la sangre”, dice, y sigue: “es una sensación muy completa de amor, de lucha, entrega, pasión”. La tierra donde nació es de peloteros, de jugadores de beisbol, cuna de Luis Aparicio: el único venezolano en el Hall de la Fama del beisbol estadounidense. Ferrer, en cambio, se fascinó viendo a Maradona y a Batistuta y más recientemente al Barsa, cuyo juego admira. “Me estilo de fútbol es uno con salidas por las bandas y también por el medio, a dos toques, con pases en profundidad y cambios de frente a las espaldas del rival”, se define la zuliana.

Ferrer es apenas una de tres entrenadoras en los 17 equipos de la Superliga femenina venezolana que comenzó el pasado mes de marzo su segunda temporada de carácter profesional. “La base son jugadoras sub 17 y algunas chicas de la sub 20, estamos apostando a a la juventud y al desarrollo de jugadoras zulianas”, precisa. En el Zulia FC esta entrenadora ha encontrado el mismo trato que el que se brinda al equipo masculino. “Excelente”, recalca.

Comparte su dedicación futbolera con el ejercicio de su profesión de educadora, atendiendo niños de 2 a 5 años en un Simoncito, un programa gubernamental orientado a la atención de menores. Y entre una y otra cosa, hay espacio para la familia, las películas y la música:  Franco de Vita, Alejandro Sanz, Chayanne “y muchos más, es que soy muy romántica” y chatea “jeje”.

 

One Comment

  1. Edwin González Edwin González abril 8, 2018

    Liria como jugadora fue de las mejores en el país… lamentablemente los medios en ese entonces no cubrían el fútbol femenino, marcaba a balón parado y en movimiento, manejaba los tiempos y el equipo tal cual directora de orquesta. Una barbara…. Y como persona mucho mejor aún.

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